El Proyecto
Una co-investigación de los comunes urbanos como acción política
Con nuestro proyecto pretendemos instalar un proceso de co-investigación. Lo concebimos como una práctica teórica y apuesta política de articulación con los territorios que estudiamos de manera colectiva. Compartimos la importancia de la investigación en sintonía con los procesos de auto-organización social, para que se convierta en una herramienta potencialmente transformadora de las ciudades que habitamos.
Conectamos los comunes urbanos que se gestan en distintos lugares para que los grupos y personas que les dan vida puedan encontrarse. Conexión que ofrece un permanente tránsito entre la reflexión y la acción, en tanto genera cuestionamientos propositivos de manera articulada. Nuestra investigación en acción no se reduce a la expresión particular de un grupo o colectivo. La concebimos como un entramado de pliegues e intersticios, agrupados con el fin de reclamar los comunes urbanos de manera colectiva.
Preguntas de investigación
Ante una marcada e histórica privatización de los terrenos de los cerros urbanos, junto a un creciente control social de los gobiernos locales sobre los espacios de uso público con los que las comunidades conviven, la emergencia de lo que se considera como comunes urbanos debe ser considerada, revisitada y estudiada. Como punto de partida, nos preguntamos principalmente por ¿cuál es la potencia de lo común en ciudades agobiadas por una mercantilización de sus espacios? ¿Qué nuevas prácticas de comunalización surgen en torno a la defensa de los espacios naturales urbanos? ¿Cuáles son las potencialidades y riesgos de la emergencia de estas prácticas en los cerros urbanos?
Qué investigamos
El objetivo de la investigación consiste en reflexionar sobre los cerros como articuladores de comunes urbanos, visibilizando la variedad y simultaneidad de prácticas sociales en torno a ellos, con el fin de re-apropiarlos colectivamente como espacios comunes naturales de la ciudad. Utilizamos metodologías participativas y audiovisuales para indagar cómo se apropian y construyen narrativas compartidas alrededor de los cerros. Mediante el uso de la fotografía reflexiva y contenidos testimoniales, se busca que personas y organizaciones se interesen en ejercicios de reflexión-acción y en la construcción colectiva alrededor de los cerros urbanos.
Referentes teóricos
Hemos tomado como eje la noción de común para guiar nuestra investigación, con especial interés en su aplicación en ámbitos urbanos y con el propósito de poder avanzar desde una mirada física a una política del espacio. El estudio de los comunes aborda diferentes esferas disciplinares con los aportes germinales de Elionor Ostrom desde la economía, pasando por la reflexión teórica de Antonio Negri y Michael Hardt desde la filosofía política, hasta las propuestas de Peter Linebaught desde su mirada histórica. Sin embargo, nosotros apostamos por la mirada relacional de dos referentes activistas y académicos: David Harvey desde la geografía y Stavros Stavrides desde la arquitectura. Estos autores en sus respectivos libros “Ciudades rebeldes”, del año 2013 y “Common Space: The City as Commons”, del año 2016, proponen una lectura en la que los comunes urbanos son espacios compartidos y libres, que no dependen de una autoridad que los controle y que son gestionados o reclamados por una colectividad a pesar de sus diferencias.
Casos de estudio
Interesados en las prácticas sociales de comunalización de espacios naturales en la ciudad, decidimos indagar en lo que estaba pasando en torno a tres cerros isla de la ciudad de Santiago: el cerro Renca en el extremo norte de la ciudad, el cerro Quimey, al sur y el cerro La Ballena al suroriente. Si bien han sido casos sumamente interesantes de mirar bajo la perspectiva de los comunes urbanos, durante el transcurso de la investigación hemos evidenciado que pueden abordarse también otros cerros urbanos, quebradas y bordes de ríos, por mencionar algunos espacios del paisaje urbano, tanto de Santiago como de otras ciudades. Por lo mismo, esperamos poder darle continuidad a este proyecto y empezar a mirar otros sitios donde las prácticas sociales y miradas políticas del espacio le dan forma a la ciudad.
A su vez, las prácticas expuestas en este sitio web fueron seleccionadas de manera bastante orgánica. Se corresponden con personas y organizaciones que nos fuimos topando en las múltiples salidas a terreno que hicimos durante este año, más otras que ellas/os mismos nos presentaron. Así como éstas, sabemos que hay muchas más, las cuales nos gustaría poder conocer y así tener la oportunidad de visibilizar su trabajo. Por ahora, agradecemos a Ride Cordillera, Biósfera Mía, Renca Nativa, Alkütun, comunidad Quiñileo Neculqueo, Fernando Díaz, Mireya Henriquez, Silvana Faune, Dynko Versatti, Ariel Martínez y a muchos otros con quienes tuvimos la oportunidad de conversar y apoyaron este proyecto.
Cerros
Renca
Renca
Con una superficie cercana a las 840 hectáreas y una altitud de 903 m.s.n.m., se presenta como uno de los cerros isla más grandes y altos de Santiago, ubicado entre las comunas de Quilicura y Renca. El Municipio de Renca cuenta con un proyecto de parque en las 207 hectáreas que les pertenecen. El resto del cerro es de propiedad privada, pero gravado por el Plan Regulador como Parque Intercomunal.
La Ballena
Cerro de aproximadamente 68 hectáreas, ubicado en la comuna de Puente Alto. El 2019, el municipio presentó un plan para la transformación del cerro en un parque urbano, el cual aún no se comienza a desarrollar. En términos de propiedad, el cerro es completamente privado.
Ballena
Renca
Quimey
Cerro de aproximadamente 21 hectáreas y con una altitud de 620 m.s.n.m., ubicado en la comuna de San Bernardo. El cerro pertenece a cuatro propietarios distintos y por plan regulador metropolitano y comunal está designado como Área Verde.

Para mayor información sobre cada uno de estos cerros, ingresar a www.santiagocerrosisla.cl